"...El mundo se divide en tres grupos: los hombres, las mujeres y las doctoras..."



"Oh, que poder tan pavoroso ostentan las mujeres. No es de extrañar que los hombres nos tengan tanto miedo"

     "Domina" (que en latín significa "Señora" ) de Bárbara Wood es, en mi opinión, un homenaje a las Doctoras del siglo XIX, que con su esfuerzo y dedicación, abrieron el camino a las mujeres modernas en el campo de la medicina. Como las doctoras Elizabeth y Emily Blackwell, que realmente vivieron y ejerciendo la medicina en Inglaterra, y que la autora recrea en esta novela, convirtiendo a la Dra. Elizabeth en una guía para nuestra protagonista: Samantha Hargrave.

    Samantha, es un gran personaje, a lo largo del libro la vemos evolucionar y forjarse así misma, es fantástico acompañarla en su crecimiento y verla pasar de una niña casi abandonada por su severo, antipático y religioso padre, a convertirse en una gran doctora.

  Y a todo esto, ¿Quién es Samantha Hargrave? es la menor de tres hermanos, nace en un barrio humilde de Londres en 1860, su nacimiento ocurre gracias a una cesárea, un procedimiento que estaba en sus inicios en esa época, así como el uso de la anestesia, a ambos procedimientos el padre de Samantha se opone rotundamente debido a su profunda religiosidad. Felicity, la madre de Samantha muere durante el parto, a pesar de los intentos del médico por salvar a madre e hija.

   Tanto sus hermanos como su padre pasan de ella, siendo niña casi siempre está sucia y no habla, co es hasta que Sam tiene 6 años que su padre se encarga de darle una instrucción aunque es religiosa y nada más, más adelante, cuando Samantha cumple 10 años, la envía a trabajar con Isaiah Hawksbill un viejo ermitaño al que temen muchos en el barrio.

El señor Isaiah es un botánico judío de origen ruso, que se convierte en el primer mentor de Samantha, pues lo que comenzó como un simple trabajo, terminó en una transmisión de conocimiento y sabiduría. Samantha se vuelve para el viejo botánico en una hija.
"A Isaiah Hawskbill [...] le satisfacía enormemente transmitir su legado a aquella niña tan ávida de ilustración. Verla crecer intelectualmente le resultaba más satisfactorio que depositar sus vastos conocimientos en el efímero papel."
    También tenemos a Freddy, el primer amigo de Sam, probablemente su primer amor, también es el primero en reconocerla como una persona, el primero en hacerla hablar y el primer paciente que atiende junto al Señor Hawsbill.

     Con el paso del tiempo las circunstancias de Samantha cambian y al obtener el título de bachiller en letras, se embarca a Norteamérica donde después de trabajar un año en el consultorio del Dr. Masfield, logra ingresar a la Facultad de Medicina de Lucerne, pero nada es fácil, al principio ni alumnos ni profesores la aceptan, se quejan con el decano, Dr. Henry Jones, quien le pone condiciones a Samantha, a pesar de todo logra graduarse y obtener su título de Medico.

    En Lucerne se hace amiga de Hanna Mallone, su amistad, y las consecuencias de las decisiones de Hanna, dejan una marca profunda en Samantha, es a ella a quien dedica su titulo de medicina, en la que encuentra su fuerza y a la que promete:

"Nunca más dejaré que me gobiernen; yo soy dueña de mi misma"
  Posteriormente seguimos a Samantha en su ejercicio de la medicina en San Francisco, donde se enfrenta a las obstáculos que le ponen aquellas personas que encuentran aborrecible la existencia de las doctoras, pero también ahí encuentra personas que la apoyan, que la ayudan a romper las barreras y estereotipos.

    Bárbara Wood hace un increíble trabajo al crear personajes verdaderamente humanos, con matices y claroscuros, en especial sus personajes femeninos, que evolucionan a lo largo de sus historias, van encontrando la fuerza para abrirse camino y hacerse de un lugar en una sociedad que no siempre está a su favor; sin embargo, creo que es en "Domina" donde Bárbara a plasmado más claramente su pensamiento feminista.

     Me parece obvio lo que voy a decir, pero éste libro me encantó, aunque me llevó bastante leerlo. Gracias a este libro, me puse a investigar quienes fueron las primeras medicas, especialmente en México, mi país natal, algo que no ha sido difícil gracias al Internet y al esfuerzo que historiadores, organizaciones feministas, editoriales y televisoras (oncetv, por ejemplo) están haciendo por visibilizar a las mujeres que habían sido olvidadas por la historia. Así, conocí a la Dra. Matilde Montoya Lafragua.



      La Doctora Matilde Montoya Lafragua nació el 14 de marzo de 1859 en la Ciudad de México, a los 4 años ya sabía leer y escribir. A los 16 años recibió el título de Partera en la Escuela de Parteras y Obstetras de la "Casa de Maternidad"

     En 1875 se inscribe en la Escuela de Medicina de Puebla, poco después fue acusada por algunos doctores de ser masona y protestante, por lo que perdió pacientes y tuvo que trasladarse a Veracruz, volviendo a Puebla en 1880. En 1882 fue aceptada en la Facultad de Medicina de México, siendo la única mujer en la escuela, fue criticada y se puso en duda la validez de algunas materias que curso en las instituciones anteriores, lo que Matilde solucionó solicitando una revalidación de esas materias. Además, el entonces Presidente Porfirio Díaz le mostró su apoyo, lo que permitió que el 11 de enero de 1883, quedara formalmente inscrita en la Escuela Nacional de Medicina.

     El 24 de agosto de 1887, Matilde Montoya aprobó su examen profesional, convirtiéndose así, en la primera mexicana en alcanzar el grado de "Médico de Cirugía y Obstetricia".

     Tuvo 2 consultorios, uno gratuito y otro de paga. También participó en varios grupos feministas como la Asociación de Médicas de México, Las Hijas del Anahuac y el Ateneo Mexicano de Mujeres.

     La Dra. Montoya se retiró del ejercicio de la medicina a los 73 años y murió el 26 de enero de 1938 a la edad de 79 años en la Ciudad de México.

FICHA TÉCNICA.
Título: Domina
Autora: Bárbara Wood
Editorial: RBA Coleccionables, S.A. 2001 (Random House, NY. 1993)
Páginas: 522

   



   

   



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